Un juego de cartas es entregado al público para que lo mezcle a
fondo. Imposible que usted pueda saber cualquier ordenación de las cartas.
El paquete de cartas es entregado a un segundo espectador. Este sigue
mezclando las cartas a su gusto.
Una caja de metacrilato negro brillante es mostrada vacía, es
el mismo espectador quien introduce las cartas mezcladas por él, en el
interior de la caja, cerrándola y sujentándola con una goma.
Depués de unos momentos de concentración, el mago escribe en un
papel el nombre de cuatro o cinco cartas, coincidiendo con la predicción
efectuada con anterioridad.
La caja, la goma y las cartas pueden ser entregadas para su
detenido examen.
Un efecto que dejará desconcertado a su público.
Puede utilizar sus propias cartas.
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